Seguramente habrás querido inventar cosas para pedirme y habrás querido inventar cosas para darme. Sí, todo era un relumbrón, un temblor y unas terribles ganas de querernos. Pero recién ahora podemos asegurarlo. Ahora que arrancamos las flores y podamos las ramas, ahora que sin el adorno del follaje ha quedado la raíz desnuda y verdadera, sabemos que todas las células son amor. Ahora que no me preocupan tanto las rosas ni el lujo infantil de las palabras, aprendí a leer en tu simple lenguaje cotidiano las mas hermosas frases de amor.
“no puedo vivir sin vos” repetíamos teatrales y magníficos, impacientes y altivos, y mientras lo dijimos una vez y mil veces no fue entera verdad como lo es hoy, que ya no necesitamos decirlo para saberlo.
Hemos pasado juntos muchos días y muchas noches, pero mas que en tiempo a lo largo, en tiempo a lo hondo.
No puedo vivir sin vos, de veras como vos tampoco podrías vivir sin mi. Puedo hacer la lista de tus defectos sin desencantarme. Los fui descubriendo de a poco y de a poco también aprendí a quererlos. Y aprendí lo mas difícil: que no debo tratar de cambiarte, ¿te asombra ? Algunos tenemos el afán de cambiar las cosas y los seres, hacerlos a nuestro antojo, equivocarnos a sabiendas, pero simulando que no lo sabemos...
Por suerte, no me dejaste que te cambiara y hoy, que entiendo que no debo hacerlo, me siento mas hombre y mas tuyo, y mucho menos mío.
No se como decirlo, como explicar que verdaderamente ya somos uno solo por haber sabido ser cada cual uno distinto. Somos un territorio sin contornos, una tarde, una lluvia, un incendio; he alargado mis pasos para caminar a tu compás, firme y sin detenerme. Vos me has hecho feliz, y quiero que sepas que soy feliz, que cuando tu mano busca la mía, solo un segundo, para apretarla con ternura, para decirme “estoy aquí”, yo entiendo que gritas que me querés. Que cuando callas porque estas cansada, la fatiga de tu esfuerzo también es amor. Y que es tu amor esta seguridad en que vivo, esta casa templada en el invierno, esta ternura que me diste para mirar la vida y entender a la gente. Y es amor tu respeto. Y es amor tu vergüenza.
Hemos necesitado un largo aprendizaje y muchos miedos para llegar a esto.
No es fácil el amor, ni grandioso, ni ciego. Es agudo, analítico, con un ojo avisor que llega hasta los últimos resquicios. Todo lo ve, todo lo descubre y nos lo muestra, todo sin ninguna piedad. Todo lo intuye. Todo lo sabe. Todo lo averigua. Todo lo ronda, lo persigue, lo consigue, lo toma, lo da, lo desmenuza. Y también todo lo puede. Absolutamente todo.
Ya pasamos por todas las pruebas y estamos invictos, íntegros, embellecidos por lo que pudo habernos destruido.
Te quiero. Al decírtelo lo pienso, lo siento, se lo que significa. Te quiero. Solo te quiero. Y te lo digo serenamente sin rubores ni arrebatos, sin que mi sangre se enloquezca, sin temblar.
Porque una cosa tan enteramente cierta, tan enteramente mía, a la que todo mi ser esta acostumbrado, no puede sacudirme cuando la digo, como si fuera nueva, sin estrenar por mi, como si fuera nueva, sin estrenar por vos.
POLDY BIRD

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados