La Coctelera

CON Y SIN NOSTALGIA

En este blog vas a encontrar historias de mi vida, que bien pueden tener mucho que ver con la tuya. Disfrútalo.

31 Mayo 2007

DOBLE TRAICION

¿Cuál es la forma de salir de una duda? El tiempo. Solo el tiempo es dueño de la verdad. No puedo declararme libre de culpa y cargo. Sí, soy mortal y por lo tanto pecador. Y lo peor es que, entre tantos, cometí el más grande error que un hombre puede cometer, confié ciegamente porque el amor me hace tonto. Sus miles de excusas nunca me alcanzaron y mis sospechas aumentaban como las actitudes obvias de los dos, cómplices de una sola traición. Todo es muy difícil, volver a creer; dar otra oportunidad, dejar las cosas pasar.

¿A quién debo perdonar? Esto es más importante que el sentimiento de amor que ahora se confunde con bronca, rabia, odio, rencor, impotencia, dolor. Fuerte e insoportable dolor y no hay remedio que pueda curarlo. No puedo sanar, ni llorar, ni caer, ni gritar. Mi alma está cargada y no la puedo desahogar. Tengo ganas de salir corriendo, buscarla y reprocharle. Buscarlo y vengarme. Juntarlos y desenmascararlos. Otra vez me vuelvo impotente y vuelvo a gritar. Solo por dentro. Siempre por dentro. Y tengo que disimular. Si creo que la culpa es también mía se que solamente es un consuelo inútil y absurdo. No encuentro respuestas a miles de preguntas que se devoran mi cabeza y me quitan la tranquilidad. Los detalles nunca me los contará, ni ella ni el. Con sus mil cuchillos clavaron mi corazón, mi cara y mi sangre. Mi espalda recibió la más mortal de las heridas, lastimaron mi ego, hirieron al hombre y apagaron su alegría.

Me equivoqué cuando la elegí, aún sabiendo que todo forma parte del juego donde esta vez me tocó perder.

Y vos que me tenías a tus pies dime ¿cómo hago para abrazarte sin pensar que lo pensás?, ¿cómo separo mi cabeza de mi corazón, mi cuerpo que te busca de mi alma que te rechaza? Aún me duele mas que no te hayas arrepentido en ningún momento de tu accionar, ni pediste perdón, y me fallaste. Lloraste con lágrimas que no lograron conmoverme, seguramente sufrirás, pero te equivocas, si el que está lastimado soy yo. Por eso me sorprende mi reacción, porque tengo una calma inusual.

Puedo entender las tentaciones ocasionadas por tu belleza, tu cuerpo, tu frescura. Pasas y dejas sembradas esperanzas de amor por donde caminas. Y puedo “entender” tu curiosidad por descubrir sensaciones nuevas. No puedo entender, sin embargo, cómo no te alejaste de él, cómo te viste enredada entre sus brazos y él besando tus labios que eran mis labios.

Fuiste mía, toda mía, me sentí el dueño de tu corazón joven y tu alma nueva. Me prometiste vivir por mí y para mí, tal como yo la hacía. Y tu amor se me escapó entre las manos como cuando quiero retener inútilmente un poco de agua, pues dura poco y se escurre por los dedos. Se acabó en un segundo, se cayó mi castillo de naipes y me quedé con nada, sin reina y con nada. Creció mi escepticismo estrepitosamente, al igual que mi desconfianza y mi inseguridad.

No se que sentirán ustedes dos, pero no hay palabras, ni justificativos, ni excusas, ni explicaciones que puedan calmarme. Ya está hecho, el reloj nunca da marcha atrás.

Mi vida está más frágil que nunca y peligra a cada minuto. No solamente porque ya no encuentro razón para vivir, sino porque todo esto me hace muy mal. Me siento terrible, solo y abandonado. Aunque me esfuerzo por concentrarme, no logro borrar tu imagen en su oscuridad, tus manos sobre él y sus labios en los que fueron “mis labios”. No consigo saciar la sed amarga que dejaste en mí con tu traición.

Voy a echarme a dormir y rezar por despertarme sabiendo que todo esto no fue más que un triste sueño, una pesadilla horrible que nunca sucederá. Y mis ojos mañana se abrirán buscándote y llorarán sin poder sus lágrimas derramar.

Vete con él, si lo besaste y te abrazó, si lo tocaste y te tocó, si una vez le gustaste y mil veces te buscó, algo habrán sentido. En ese momento no se acordaron de mí, ¿tiene sentido hacerlo ahora?

Fue doble la traición y no se cuál duele más, la tuya porque estabas conmigo o la de él porque se decía mi amigo. No puedo más. Creo que ya no puedo más.

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marieles

marieles dijo

donde estassssssssssssssssssss

7 Julio 2007 | 03:14 AM

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